Valladolid permite una experiencia pausada y profunda.
Día 1: Recorre la Catedral de San Servacio, el Convento de San Bernardino, el barrio de Sisal y el mercado municipal.
Día 2: Explora cenotes como Zací y Cenote Secreto Maya y considera visitar Ek Balam o Chichén Itzá.
Los cenotes eran espacios sagrados para la cultura maya y forman parte esencial de su cosmovisión.
Hospedarte en el centro histórico facilita recorrer estos puntos sin traslados largos.
